Estado del arte

En resumen: hemos visto que la programación es un arte, porque aplica conocimientos acumulados al mundo, porque requiere habilidad e ingenio, y especialmente porque produce objetos de belleza. Un programador que inconscientemente se ve a sí mismo como un artista disfrutará lo que hace y lo hará mejor. De tal modo que, podemos alegrarnos de que las personas que dan conferencias en congresos de cómputo hablen del estado del arte.

Donald E. Knuth, en
“Computer Programming as an Art”,
ACM Turing Award Lecture, Dic. 1974,
Volumen 17, Número 12