La mosquita que ayuda a elegir el tratamiento adecuado para el cáncer

Esta publicación va de la mano con la historia de Joel Silverman, un médico de 59 años de Florida, quien fue diagnosticado con un tipo raro de cáncer en la quijada. El tumor cancerígeno crecía discretamente sustituyendo el hueso, incluso luego de ser extirpado, un remanente oculto en el torrente sanguíneo se alojó en sus pulmones creándole lesiones metastásicas. Sus médicos no tienen otro tratamiento mas que remover las lesiones conforme las descubren. Este tipo de cáncer se llama carcinoma mioepitelial, no tiene un tratamiento estándar de quimioterapia.

Joel Silverman, puso sus esperanzas en un nuevo paradigma de medicina personalizada que utiliza medio millón de mosquitas de la fruta o Drosophila Melanogaster para diseñar y probar un tratamiento de fármacos a la medida su padecimiento. No de su tipo de cáncer, sino de sus tumores en particular.

La Drosophila Melanogaster, esa pequeña criatura, es de hecho un modelo sofisticado de la biología humana. Alrededor del 60% de su exoma es igual en humanos. Esto permite que la pequeña mosca se pueda emborrachar o padecer obesidad, desarrollar diabetes o Parkinson y con algunos trucos de ingeniería genética, se pueden desarrollar tumores idénticos a lo de los humanos.

Bajo esta premisa, Vivan Therapeutics, una starup londinense que está aprovechando un siglo de investigación genética del la mosquita de la fruta y secuenciación genética moderna para crear un “Proceso de descubrimiento personalizado” para combatir el cáncer. Su procedimiento básicamente consiste un estudio clínico hecho en mosquitas para un paciente particular. Le dan a cientos de miles de mosquitas las mismas mutaciones del cáncer que del paciente humano, luego corren las pruebas de aproximadamente 2,000 fármacos y sus combinaciones que pudieran ser usados para tratar ese tipo particular de cáncer.

Tomando en cuenta algunas restricciones como la limitación de utilizar algunos fármacos que puedan causar daño al paciente debido a padecimientos subyacentes, la posibilidad de que el cáncer mute después de iniciado el tratamiento y la limitación de los fármacos en si mismos, Vivan Therapeutics provee el resultado obtenido, pero aún depende del médico y del paciente la ruta de tratamiento que se seguirá.

El estudio cuesta $15,000 USD, que según la empresa apenas cubre el costo de su realización. Pues el objetivo final de esta startup es desarrollar una base de datos de las mutaciones de cáncer y utilizar algoritmos de machine learning para identificar las combinaciones de fármacos más eficaces para tratarlas. Pretende que los pacientes únicamente requieran secuenciar su tumor y que una inteligencia artificial identifique la mejor combinación de fármacos para su tratamiento.

Por el momento Joel Silverman, espera que este estudio pueda ayudar a curar su condición o bien extender el tiempo que le queda. Además de saber que el estudio de su caso servirá para fundar las bases de un nuevo sistema de tratamiento.

Para más información, consulte Wired.

Créditos de las imágenes: Katja Schulz en Flickr, National Cancer Institute en Unsplash-1 y Unsplash-2.